{"id":6256,"date":"2025-09-10T13:38:06","date_gmt":"2025-09-10T18:38:06","guid":{"rendered":"https:\/\/lalomastereo.com\/?p=6256"},"modified":"2025-09-10T13:38:06","modified_gmt":"2025-09-10T18:38:06","slug":"donde-el-hambre-llama-a-la-puerta-camiones-llenan-mesas-vacias-de-colombianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lalomastereo.com\/?p=6256","title":{"rendered":"Donde el hambre llama a la puerta, camiones llenan mesas vac\u00edas de colombianos"},"content":{"rendered":"<p>Un yogur a punto de caducar, un pan del d\u00eda anterior o una caja de leche sobrante encuentran un nuevo destino en las monta\u00f1as del centro de Colombia, donde el Banco de Alimentos de Zipaquir\u00e1 transforma donaciones en mercados mensuales para m\u00e1s de 3.500 familias campesinas y adultos mayores en riesgo de hambre.<\/p>\n<p>El impacto es enorme en las zonas rurales, donde recibir lo que ser\u00eda impensable en las tiendas locales \u2014como una caja de cereales, chocolatinas o productos que muchos ni\u00f1os nunca hab\u00edan visto\u2014 se convierte en un alivio.<\/p>\n<p>\u00abEl recibimiento siempre es de esperanza\u00bb, dice a EFE el sacerdote Jos\u00e9 Alejandro Quiroga, director pastoral del banco. Las entregas son escenas sencillas pero poderosas: ancianos que esperan bajo el sol, madres que cargan a sus hijos y vecinos que ayudan a acomodar los paquetes.<\/p>\n<p>Un choque entre el turismo y lo rural<\/p>\n<p>En la bodega de Zipaquir\u00e1, ciudad tur\u00edstica famosa por su Catedral de Sal, a 42 kil\u00f3metros al norte de Bogot\u00e1, las manos separan un tomate golpeado de uno en buen estado, una cinta sella las cajas y un montacargas va y viene entre los pasillos.<\/p>\n<p>Afuera, el ruido de los autobuses tur\u00edsticos contrasta con la rutina silenciosa de quienes preparan la carga que viajar\u00e1 a los pueblos m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>\u00abSomos rurales, completamente rurales: el 95 % de nuestro nicho de mercado es gente campesina\u00bb, se\u00f1ala Lida Plata, directora administrativa del banco, quien decidi\u00f3 dedicar su jubilaci\u00f3n a esta labor, que en menos de una d\u00e9cada pas\u00f3 de 500 a 3.700 familias atendidas y de cinco a 25 trabajadores.<\/p>\n<p>El crecimiento fue posible gracias a una alianza tras la pandemia con la Asociaci\u00f3n de Bancos de Alimentos de Colombia (\u00c1baco), que agrupa a 24 de estos centros, y a los donantes diarios: desde grandes supermercados como PriceSmart y Makro hasta panader\u00edas que cada ma\u00f1ana ceden el pan del d\u00eda anterior.<\/p>\n<p>\u00abHaya o no haya donaciones, garantizamos que la gente reciba alimento\u00bb, enfatiza Plata, quien explica que, como organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro, el banco se abastece tambi\u00e9n a trav\u00e9s de \u00c1baco para asegurar que los paquetes mensuales \u2014con alimentos b\u00e1sicos a menos de la mitad del precio de supermercado y un kit de aseo\u2014 lleguen lo m\u00e1s completos posible.<\/p>\n<p>Las familias que pueden pagan los mercados a bajo costo, entre 42.000 y 180.000 pesos (entre 10 y 45 d\u00f3lares). Quienes no tienen recursos acceden a un programa de apadrinamiento, en el que otra familia aporta 15.000 pesos para que el mercado llegue igualmente a destino.<\/p>\n<p>Cada mes el contenido de las bolsas es similar, pero seg\u00fan las donaciones de los supermercados \u2014productos pr\u00f3ximos a vencerse pero en buen estado\u2014 los beneficiarios reciben art\u00edculos que, en muchos casos, nunca hab\u00edan visto.<\/p>\n<p>La eterna lucha contra la inseguridad alimentaria<\/p>\n<p>En un pa\u00eds donde se desperdician 9,7 millones de toneladas de comida al a\u00f1o y 14,4 millones de personas padecen inseguridad alimentaria, cada cami\u00f3n cargado de arroz, leche o pan se vuelve crucial en algunas zonas.<\/p>\n<p>Eso es lo que ocurre en barrios humildes como el de Villa del Rosario, en Zipaquir\u00e1, donde 43 familias ayudan a descargar el cami\u00f3n frente a una iglesia construida por la propia comunidad con tablas de madera.<\/p>\n<p>Al terminar la entrega, muchos beneficiarios evitan detenerse. Con las bolsas al hombro o en coches de beb\u00e9, se marchan r\u00e1pido hacia sus casas. La mayor\u00eda no quiere hablar, por verg\u00fcenza o por miedo a mostrar la necesidad, y en ese silencio se percibe tambi\u00e9n el peso de la inseguridad alimentaria.<\/p>\n<p>\u00abEsto no se paga con ninguna plata del mundo\u00bb, reconoce la directora del banco, quien recuerda con emoci\u00f3n que, a pesar de que muchos no tienen para comer, les ofrecen un plato de almuerzo en muchos de esos barrios.<\/p>\n<p>El reto del apoyo integral<\/p>\n<p>En zonas rurales, antes autosuficientes en la producci\u00f3n de alimentos, hoy el acceso a la comida se ha vuelto un reto por el conflicto armado y el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Cada parroquia bajo la jurisdicci\u00f3n del banco cuenta con un l\u00edder voluntario que recolecta el dinero y, junto con los trabajadores sociales, identifica a las familias m\u00e1s vulnerables para que la ayuda llegue a quienes m\u00e1s la necesitan.<\/p>\n<p>Diana Orduy, trabajadora social del banco, reconoce que los casos m\u00e1s duros han sido los de familias en condiciones cr\u00edticas de salud e higiene.<\/p>\n<p>\u00abMe ha tocado acompa\u00f1ar situaciones muy dif\u00edciles, y ah\u00ed intentamos ayudar de la manera m\u00e1s integral posible: no solo con la entrega del paquete alimentario, sino tambi\u00e9n buscando redes de salud o apoyos adicionales. Hemos identificado necesidades que incluso las autoridades locales deben atender\u00bb, explica. Con EFE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un yogur a punto de caducar, un pan del d\u00eda anterior o una caja de leche sobrante encuentran<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6260,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-6256","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/lalomastereo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/bodega.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6256"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6261,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6256\/revisions\/6261"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lalomastereo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}