Estudiantes de la Escuela Rural de Piñumake, en Nabusímake, participaron en una jornada práctica sobre manejo de ovinos, aprovechamiento de residuos y cuidado del entorno.
Entre animales, lana, residuos orgánicos y conocimientos propios del territorio transcurrió una jornada de aprendizaje para estudiantes de cuarto y quinto de primaria de la Escuela Rural de Piñumake, en Nabusímake, territorio del pueblo Arhuaco.
La actividad permitió que los niños conocieran, desde la práctica, diferentes aspectos relacionados con la producción sostenible de ovinos de lana y el aprovechamiento de materiales orgánicos que se generan en la escuela.
El encuentro fue acompañado por investigadores del Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Motilonia de AGROSAVIA, como parte del proyecto Sistemas Territoriales de Innovación (STI) – Sierra Nevada de Santa Marta.
Durante las actividades, los estudiantes se acercaron a temas como el reconocimiento de la edad de los animales mediante la dentición, pesaje y seguimiento de datos productivos, alimentación, reproducción, salud y bienestar de los ovinos. También conocieron aspectos relacionados con la esquila y la clasificación de la lana.
La metodología estuvo basada en ejercicios prácticos y en las características del territorio, buscando que los conocimientos científicos pudieran dialogar con las experiencias y saberes de la comunidad.
Del estiércol al abono
Otro de los componentes de la jornada estuvo relacionado con los residuos que se producen en la escuela y en las actividades agropecuarias.
Los estudiantes aprendieron que el estiércol de los ovinos, los residuos orgánicos y algunos materiales vegetales pueden ser transformados mediante procesos de compostaje para obtener un producto que contribuya al mejoramiento de los suelos.
Así, lo que normalmente termina convertido en desecho puede incorporarse nuevamente al ciclo productivo.
Más allá de los contenidos técnicos, la jornada buscó acercar a los niños a la ciencia y la innovación desde su propio territorio, promoviendo el aprendizaje práctico y el intercambio entre conocimientos tradicionales y nuevas herramientas para fortalecer las actividades productivas.
La experiencia también plantea una mirada sobre la educación rural: aprender sobre producción sostenible desde el territorio y con las comunidades puede convertirse en una herramienta para que las nuevas generaciones encuentren alternativas que sean compatibles con el cuidado de la Sierra Nevada y sus tradiciones. Con ENTRE NOS
