La exconsejera presidencial Eva Ferrer concluyó este miércoles su primera sesión de declaración juramentada ante la Fiscalía General de la Nación, compareciendo de manera virtual desde España, sin aportar las pruebas materiales esperadas dentro del proceso de indagación que se adelanta por los presuntos actos irregulares atribuidos a la exprimera dama, Verónica Alcocer. Esta diligencia, que buscaba esclarecer las recientes y explosivas denuncias de la exfuncionaria, terminó sin la radicación de documentos, dejando el caso en una etapa estrictamente testimonial.
Según fuentes vinculadas al ente acusador, durante el desarrollo de este primer encuentro judicial, la ciudadana española no entregó ningún soporte físico o digital que ratificara sus señalamientos. Por el contrario, la diligencia se habría limitado a que Ferrer relatara versiones y supuestos episodios que, aparentemente, le habrían contado terceras personas sobre su antigua aliada política. Esta situación generó sorpresa, ya que contrasta directamente con los anuncios previos de su defensa, que había asegurado a los medios la existencia de material «tangible» como fotografías, documentos y registros telefónicos.
El origen de este complejo entramado legal se remonta a la filtración de unos controvertidos audios y la posterior concesión de entrevistas, donde Ferrer lanzó delicadas afirmaciones contra el círculo más íntimo de Alcocer. En el centro de la controversia se encuentran relatos sobre supuestos manejos de gruesas sumas de dinero en efectivo y presuntos desplazamientos aéreos hacia países vecinos. No obstante, en pleno respeto por la presunción de inocencia, todas estas acusaciones permanecen en el terreno de las hipótesis hasta que un juez de la República dictamine lo contrario apoyado en un acervo probatorio real.
Frente a esta avalancha de señalamientos mediáticos, Verónica Alcocer ha mantenido una postura de rechazo absoluto, negando cualquier tipo de participación en conductas al margen de la ley. Para ejercer su derecho a la legítima defensa, la exprimera dama interpuso un derecho de petición ante la Fiscalía con el fin de conocer en detalle las actuaciones derivadas de los audios de Ferrer. Su equipo legal sostiene que los supuestos viajes y actividades señaladas pueden ser verificados y desmentidos fácilmente mediante el cruce de agendas oficiales y bitácoras institucionales.
La falta de evidencias entregadas en esta fase inicial plantea grandes interrogantes sobre la solidez de las acusaciones y el futuro jurídico del proceso. Aunque el abogado defensor de Ferrer argumentó días atrás que la entrega de pruebas respondería a una metodología acordada por temas de seguridad, la justicia colombiana ahora queda a la expectativa de nuevas citaciones. Solo en los próximos encuentros se definirá si los presuntos testimonios de la exconsejera logran tener peso probatorio o si, a falta de sustento demostrable, la investigación toma un rumbo diferente. Con RSF
