Marta Lucía Ramírez, exvicepresidenta y excanciller de Colombia, cuestionó la postura del Gobierno nacional frente a los hechos recientes en Irán.
En una publicación en X, Ramírez criticó la ausencia de declaraciones oficiales por parte de la canciller Yolanda Villavicencio y la Cancillería ante los reportes de represión y detenciones en ese país.
En su mensaje, Ramírez escribió: “¡Indignante y estruendoso silencio de la Cancillería de Colombia y Rosa Yolanda Villavicencio ante la masacre en Irán: más de 500 muertos y 10 mil arrestos en protestas por libertad! Amparada en el Art. 23 Constitución: ¿Dónde está la voz de Colombia contra esta tiranía? Exijo pronunciamiento inmediato”.
La publicación de Marta Lucía Ramírez se produjo después de que María Elvira Salazar, congresista de Estados Unidos, se refiriera a los acontecimientos en Irán.
Salazar aseguró que cualquier “régimen” que ataca a su población en manifestaciones pacíficas es “malvado”
“Cualquier régimen que masacra a manifestantes pacíficos es malvado. Los iraníes reclaman uno de los derechos humanos más básicos: el derecho a ser escuchados”, señaló Salazar
La congresista estadounidense agregó que las acciones en irán demuestran su “cobardía”. Comparó la situación con Cuba, Venezuela y Corea del Norte.
“Estas acciones demuestran cobardía y demuestran por qué el régimen iraní debe irse. Al igual que en Cuba, Venezuela y Corea del Norte, no hay nada que los dictadores teman más que la voz de su pueblo”, aseveró María Elvira Salazar
La congresista de Estados Unidos concluyó pidiendo que Estados Unidos debe apoyar al pueblo de Irán y que así consigan su libertad.
“La libertad no debe conocer fronteras. El gobierno iraní debe dejar de inmediato de dañar, arrestar y silenciar a los manifestantes. Sus acciones demuestran que Estados Unidos debe apoyar al pueblo y empoderar sus reclamos de libertad”, puntualizó Salazar.
La Cancillería de Colombia y Yolanda Villavicencio no han emitido comentarios públicos sobre las declaraciones de Ramírez ni sobre la situación en Irán.
¿Qué está pasando en Irán?
La capital iraní experimenta una nueva fase de tensión luego del anuncio del principal funcionario judicial de Teherán, que confirmó que varios casos vinculados a las recientes protestas han sido remitidos a tribunales con cargos que contemplan la pena de muerte.
El término “moharebeh”, utilizado bajo la ley de Irán, implica “hacer la guerra contra Dios” y ha servido históricamente para perseguir a opositores y manifestantes, informaron fuentes recogidas por The Associated Press.
Ali Alghasimehr, máxima autoridad judicial de la provincia, afirmó que la judicatura local se encuentra totalmente preparada para procesar a quienes ha definido como “terroristas” y a los detenidos durante las manifestaciones.
“La judicatura provincial de Teherán tiene plena disposición para tratar estos casos”, declaró Alghasimehr, citado por AP, quien precisó la designación de salas especiales para estos procesos. El funcionario evitó dar cifras sobre el número de procedimientos abiertos o los nombres de los acusados.
El anuncio coincidió con la reactivación limitada de las comunicaciones internacionales en Irán, después de varios días de aislamiento impuesto por el gobierno durante la represión.
Según The Associated Press, activistas han reportado al menos 646 personas fallecidas en el contexto de las protestas, incluidas 512 manifestantes y 134 integrantes de las fuerzas de seguridad. Más de 10.700 detenciones han sido documentadas por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos en Estados Unidos, una organización que ha sido considerada confiable en crisis previas.
Testigos consultados por AP describieron un escenario de alta vigilancia en el centro de Teherán, donde agentes antidisturbios y miembros de la fuerza Basij, asociados a la Guardia Revolucionaria, ocupaban espacios públicos y portaban armamento diverso. Edificios gubernamentales y sucursales bancarias presentaban daños severos, mientras que el tránsito peatonal se mantenía reducido.
Comerciantes del Gran Bazar señalaron que las fuerzas de seguridad les ordenaron reabrir sus negocios, aunque el flujo de clientes continuaba bajo. Con Infobae
