Una fuerte polémica política y social sacude a Barranquilla y la región Caribe tras la decisión del Gobierno de Gustavo Petro frente al traslado de Digno José Palomino Rodríguez, máximo cabecilla de Los Pepes, y de Jorge Eliecer Díaz Collazos, alias Castor, de Los Costeños, así como Óber Ricardo Martínez, alias Negro Ober, cabecillas de los grupos criminales de alta peligrosidad a cárceles de máxima seguridad en Barranquilla.
El turno fue para la bancada de congresistas del Caribe colombiano, quienes advirtieron que la medida podría traducirse en un riesgo tangible para la seguridad ciudadana.
Efraín Cepeda, expresidente del Senado, manifestó sus críticas al mandatario colombiano sobre la llegada de estos dos criminales a la capital del departamento del Atlántico, y consideró que estas acciones obedecerían a un supuesto “revanchismo” del presidente colombiano contra la región, a raíz de los resultados electorales de 2023.
“El desprecio del presidente Petro por Barranquilla hoy se traduce en un riesgo real para la seguridad de sus ciudadanos. Las decisiones impuestas desde el Gobierno nacional, sin concertación con las autoridades locales, exponen a la ciudad a escenarios que ya han demostrado ser fallidos en otros territorios”, expresó el senador del Partido Conservador en su cuenta de X.
Igualmente, el dirigente político sostuvo que situaciones similares “ya han demostrado ser fallidas en otros territorios”, y cuestionó si el modelo adoptado podría derivar en una participación de estructuras criminales en procesos electorales, como ha sucedido en Medellín bajo el pretexto de una ‘paz total’.
“Barranquilla no puede ni va a ser laboratorio de improvisaciones ni de apuestas políticas disfrazadas de paz. La seguridad de sus ciudadanos no es negociable ni puede subordinarse a agendas ideológicas. El Gobierno nacional debe asumir su responsabilidad, rectificar estas decisiones y entender que la paz se construye con institucionalidad, legalidad y respeto por los territorios, no exponiendo a la gente ni premiando a quienes durante años la han violentado”, añadió.
Por su parte, el senador liberal Mauricio Gómez Amín lanzó fuertes críticas contra el presidente Petro, ante la llegada de los líderes de Los Pepes y Los Costeños.
“Mientras Barranquilla invierte y lucha por derrotar a las estructuras criminales, Petro las traslada al corazón de la ciudad. Una decisión que sabotea el esfuerzo económico y operativo del Distrito. Petro vuelve a dejar clara su postura: condescendencia con los bandidos, cero empatía con las víctimas”, expresó en sus redes sociales.
Así mismo, Carlos Meisel, senador del Centro Democrático, transmitió su respaldo al alcalde Alejandro Char y expresó inquietudes fundamentales frente al proceso de paz urbana en Barranquilla.
“Compartimos plenamente tu preocupación ¿Para qué se hace esto? ¿Cuál es la ruta? ¿Cuál es el acompañamiento del gobierno nacional para todo lo que esto implica? No encontramos respuestas a tantos interrogantes”, planteó. Con Infobae
