El senador reafirmó compromisos en regalías y seguridad energética para el departamento.
Arauca envió un mensaje político claro. En medio de abrazos, apretones de mano y el tradicional gesto llanero de confianza, cientos de ciudadanos le chocaron los cinco al senador Didier Lobo Chinchilla durante su visita al departamento este martes.
Lejos de los estigmas, el congresista destacó que Arauca es resiliencia, trabajo, desarrollo regional y gente buena. Una tierra que mueve el país desde el campo y el petróleo, sectores que —recordó— ha defendido desde la Comisión Quinta del Senado.
Pescadores, artesanos, campesinos y ganaderos expresaron su respaldo a quien consideran un senador de experiencia y resultados, especialmente tras su papel como coautor y ponente de la Reforma al Sistema General de Regalías, iniciativa que permitió que los territorios productores, como Arauca, pasaran del 11% al 25% de participación directa.
En términos prácticos, subrayó Lobo, esto significa más recursos y menos trámites para invertir en salud, educación, infraestructura social, medio ambiente y desarrollo regional.
Durante el encuentro, el congresista y candidato a la reelección, también ratificó su apoyo a una de las necesidades más urgentes del departamento: avanzar en la gestión de una segunda línea de transmisión de energía desde Casanare, para evitar la dependencia de una única conexión y garantizar condiciones de crecimiento y competitividad.
“El cariño de Arauca me compromete a seguir trabajando con hechos”, manifestó el senador.
El espaldarazo llanero dejó un ambiente claro: la región quiere continuidad en la gestión que le ha traído mayores recursos y representación en Bogotá: Didier Lobo, CR5 en el tarjetón.
