La detención de Simeón Pérez Marroquín, identificado como alias el Viejo, reavivó la investigación sobre el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay en Colombia.
Alias el Viejo, miembro de la Segunda Marquetalia —disidencia de las Farc—, fue capturado tras estar prófugo durante aproximadamente cuatro meses después del magnicidio, hecho impulsado por instrucciones directas de líderes del grupo armado. También se le solicitó destruir pruebas, cambiar frecuentemente de ubicación y eliminar cualquier evidencia que pudiera vincularlo con el crimen.
Su testimonio ante la Fiscalía reveló detalles sobre la estructura de mando interna, los motivos personales que guiaron su comportamiento y las órdenes recibidas tras el crimen, arrojando nueva luz sobre la participación de la organización en el caso.
Alias el Viejo declaró que, tras ser vinculado al asesinato del senador, decidió ocultarse siguiendo instrucciones de la Segunda Marquetalia. Relató que sus presentimientos y sueños inquietantes, además de las órdenes recibidas, lo impulsaron a escapar y moverse por el Meta con la ayuda de otros miembros de la organización.
“Yo había tenido sueños feos, algo me decía que no me metiera en más vueltas; como a los poquitos días fue el operativo para que me capturaran”, afirmó Pérez Marroquín en su testimonio recogido por el medio mencionado.
Explicó que una persona lo alertó por mensajería sobre cambios en la organización tras la muerte del senador Miguel Uribe Turbay.
Pérez Marroquín sostuvo que esos mensajes lo pusieron en alerta y lo llevaron a buscar refugio de inmediato. Dijo: “El dueño de eso viajó, queriendo decir que el senador se había muerto, y me dice: ‘¿Será que nos podemos ver o cómo es para ir allá o me va a recibir allá donde yo estaba?’ y le dije que sí, que hágale, y nos comunicamos como dos días, pero ya después no volvimos a contactarnos”.
Su huida lo llevó a recorrer en moto más de cinco horas hasta llegar a Guamal, Meta, donde recibió la asistencia directa de un integrante de la organización.
“Siempre estuve asistido por un integrante de la Segunda Marquetalia identificado con el alias de Yako, que a su vez recibía órdenes del Zarco Aldinever, en un momento gestor de paz del presidente Gustavo Petro”, indicó alias el Viejo a las autoridades, según la información publicada por Semana.
Según el relato, Zarco Aldinever, referido como gestor de paz del Gobierno, impartía instrucciones a alias Yako, quien organizaba los movimientos y la protección de alias el Viejo durante su escape.
Al describir las estrategias para evitar su localización, Marroquín detalló: “Me quedé en un hotel y de ahí salí a Puerto Lleras a un hotel donde me quedé un rato, y como yo cargaba varias SIM cards, por lo menos 10 o 15, precisamente para esos momentos que me tocara desconectarme, yo las compraba en lugares donde no tocaba dejar datos; yo recuerdo que me fui para Puerto Lleras y luego a la finca que era de un vecino”.
De este modo, la utilización operacional de varias tarjetas SIM favorecía que los miembros del grupo ocultaran sus rastros y dificultaran el rastreo por parte de las autoridades, según el testimonio recogido por Semana.
La decisión sobre alias Katherin y las disputas internas
Al avanzar en su testimonio, alias el Viejo puntualizó una orden adicional de la Segunda Marquetalia: asesinar a Katherine Andrea Martínez, conocida como alias Katherin, la encargada de guardar el arma empleada en el crimen contra el senador Uribe Turbay.
Sin embargo, Pérez Marroquín subrayó que se negó a cumplir esa orden y explicó que “era muy joven”. Este hecho generó tensión interna, pues su decisión partió de motivos personales y éticos en un entorno donde predominaban las órdenes jerárquicas y la violencia.
Así, el peso de sus convicciones, recogidas por Semana, fue determinante para que alias Katherin sobreviviera, a pesar de la presión interna dentro de la organización. Con Infobae
