En una emotiva ceremonia marcada por el sentimiento vallenato, el acordeonero Joche Zuluaga recibió cristiana sepultura, en el cementerio Jardines de la Eternidad en Barranquilla.
El último adiós contó con la presencia de su compañero de fórmula, el cantante Ramiro Padilla, con quien Zuluaga consolidó una exitosa carrera que dejó cinco producciones musicales.
El momento más conmovedor de la tarde fue la interpretación a coro de «La dueña de mi suerte», el éxito internacional de la autoría de Tico Mercado que se convirtió en el himno de su despedida.
Al sepelio asistieron destacadas figuras del folclor como Beto Villa, Horacio Escorcia, Tavo Maestre, Guido y Carlos Malo, Berna Escorcia y ‘El Cachaco’ Jiménez, quienes acompañaron a la familia en este difícil momento.
Joche Zuluaga, de 56 años, falleció a causa de un infarto el pasado Lunes Santo en Mompox (Bolívar), ciudad donde residía junto a su esposa e hijos.
En dicha población, el artista lideraba un proyecto gastronómico que recientemente había ampliado para la temporada de Semana Santa. Según allegados, el acordeonero inició su último día con normalidad, comunicándose vía WhatsApp antes de las 8:00 a.m., poco antes de su repentino deceso.
Su cuerpo fue trasladado a la capital del Atlántico, donde reside su núcleo familiar, para recibir los honores finales. Con su partida, el vallenato romántico pierde a uno de sus intérpretes más disciplinados y queridos. Paz en su tumba.
