Sneyder Pinilla Álvarez, considerado un testigo clave en el caso de corrupción de la Unidad Nacional de la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), al haber sido el encargado de recibir los dineros posteriormente entregados a los expresidentes del Senado, Iván Name Vásquez y de la Cámara, Andrés Calle Aguas, denunció a través de una comunicación ante la Fiscalía General de la Nación el uso ilegal de tecnología policial para perfilarlo y una campaña digital orquestada para presionarlo y desacreditar su testimonio frente a este entramado corrupto en la entidad.
En el documento de 29 páginas, conocido en exclusiva por Infobae Colombia y que está dirigido a la fiscal Novena Delegada ante la Corte Suprema de Justicia, María Cristina Patiño, el exsubdirector del manejo de riesgo, que junto al exdirector de la entidad Olmedo López, destapó el megaescándalo que se registró al interior de la entidad, habló de sucesos de “extrema gravedad” y reiteró que estaría siendo blanco de perfilamientos con recursos que serían de uso exclusivo de institución policial. Una delicada denuncia que apuntaría a la defensa de Calle Aguas.
En efecto, según lo relatado por Pinilla Álvarez, se habrían empleado herramientas tecnológicas como la herramienta de análisis policial IBM i2 Analyst’s Notebook, para acceder y manipular sus datos personales sin contar con orden judicial. Estos datos habrían sido usados para crear informes posteriormente filtrados a medios y difundidos en redes sociales, lo que, según Pinilla, activó una campaña de presión y desprestigio en su contra, con el firme propósito de dejar sin piso juridico su versión sobre la entrega de montos al exparlamentario liberal.
De acuerdo con la argumentación del exfuncionario, los informes privados y la información obtenida sin autorización sirvieron para desacreditar públicamente su papel como testigo en el proceso por corrupción en la Ungrd. En su denuncia, Pinilla no solo apuntó a la defensa del expresidente de la Cámara, a cargo del abogado Santiago Trespalacios, sino a lo que serían, según indicó, operadores digitales anónimos en redes sociales y la participación indirecta de periodistas y figuras públicas en la expansión de una narrativa adversa.
“Se habrían utilizado herramientas tecnológicas de uso exclusivo de la Policía Nacional —como la herramienta de análisis policial de IBM— para perfilar ilegalmente mi información y acceder a datos reservados sin orden judicial”, afirmó Pinilla, que señaló que entre septiembre de 2023 y abril de 2026 se integraron informes y registros que solo pueden obtenerse por medio de orden de un juez; lo que reafirmó sus sospechas sobre lo que sería la estrategia en su contra, que en consecuencia buscaría favorecer al excongresista cordobés, hoy preso.
“Resulta profundamente alarmante que, sin control judicial previo o posterior, se habrían empleado herramientas tecnológicas reservadas de la Policía Nacional para realizar análisis externos sobre datos sensibles, por fuera de los cauces legales”, insistió en sus afirmaciones, con el que pretende pedir que se brinden garantías en su proceso, al afrontar cargos por concierto para delinquir agravado, peculado por apropiación agravado, interés indebido en la celebración de contratos y falsedad en documento privado, y devolver un monto de 618 millones de pesos.
La estrategia que, según Sneyder Pinilla, buscaría desacreditar su testimonio
En el documento conocido por esta redacción, Pinilla relató que “los días 23 y 24 de noviembre de 2025, a través de Blu Radio y un informe de Noticias RCN, se conoció que la defensa de Andrés Calle contrató una investigación privada para analizar mis registros telefónicos”. Y añadió que “el análisis concluyó, según la defensa de Calle Aguas, que no existían registros de llamadas entre este testigo y el señor Pedro Castro, identificado como prestamista, en las fechas señaladas sobre presuntos sobornos”. Una versión que reiteró carece de validez.
Y es que según los datos replicados, “la sábana de llamadas y los datos de geolocalización indicaban una distancia considerable entre mi ubicación y la de Castro el día supuestamente destinado a la entrega de dinero”. Este es, a juicio del testigo, un detalle clave que comprobaría la intención de invalidar su testimonio, en relación con lo acontecido el 11 y 12 de octubre de 2023 cuando Pinilla obtuvo parte del dinero utilizado de parte de este prestamista para lo que sería el soborno a Calle Aguas, que se habría concretado en Montería.
En sus acusaciones, Pinilla informó que dichos análisis fueron enviados a un miembro de su equipo jurídico vía WhatsApp por parte de un periodista de RCN, previo a la emisión del noticiero en mención. “Estos informes no provienen de autoridades judiciales ni de organismos de policía judicial. Fueron elaborados por particulares indeterminados y entregados directamente a la defensa del señor Calle, que luego los introdujo en el escenario mediático como sustento de su tesis defensiva”, acotó el exsubdirector del manejo del riesgo en su extensa carta.
“Estos documentos (que en total son tres informes), fueron enviados por mi bancada de defensa a los investigadores privados, quienes según informe de investigador IIC-XXXXX previamente acreditados y que aquí se adjunta, concluyen que la información obtenida probablemente es ilegal y fraudulenta, hay distorsión de la evidencia y alteración de esta, entre otras irregularidades que se advierten técnicamente en el mismo”, agregó en sus acusaciones, lo que causó “un impacto directo en su credibilidad y seguridad” frente a los hechos descritos.
Así habría sido la filtración de información y construcción de informes para medios, según Sneyder Pinilla
En la comunicación al que accedió esta redacción, Pinilla destacó que estos informes fueron el insumo principal para la difusión mediática y el soporte de una narrativa que pretendería que se desestime su testimonio. “Esta información divulgada y posteriormente amplificada en medios y redes sociales tiene su fuente en documentos de origen privado, cuya legalidad ha sido cuestionada en el informe técnico aportado por mi defensa”, afirmó el exsubdirector de la Ungrd, que ha ya concretó con su abogado, Luis Gustavo Moreno, un preacuerdo.
De acuerdo con el también exalcalde de Sabana de Torres (Santander), el procedimiento sugeriría una estrategia “estructurada para desacreditar, presionar y afectar mi rol como testigo”, lo que podría configurar a su parecer la comisión de delitos como el de obstrucción a la justicia y otros punibles. “Los documentos fueron enviados a los investigadores privados acreditados por mi defensa, quienes concluyeron que la información obtenida probablemente es ilegal y fraudulenta, con distorsiones y alteraciones evidentes”, dijo Pinilla en su denuncia.
Y reiteró en sus afirmaciones que la filtración de estos documentos a la defensa del expresidente de la Cámara, hoy preso por instrucción de la Corte Suprema de Justicia, justo antes de su publicación indicaría, desde su óptica, una coordinación en la difusión y la intención de influir en la percepción pública de su testimonio. Declaraciones con las que buscaría incriminar al excongresista en la presunta comisión de delitos de falsedad en documento privado, violación de datos personales y acceso abusivo a un sistema informático.
Y es que los investigadores técnicos, de acuerdo con la misiva, hallaron registros alterados y datos no coherentes con la información original depositada en las empresas de telecomunicaciones, lo que evidencia -según la denuncia- la posible manipulación de “variables técnicas y celdas” para alterar ubicaciones y secuencias de llamadas. “El acceso ilegal a mis datos y la fabricación de pruebas falsas atentan contra la investigación y la garantía de un proceso imparcial”, sentenció Pinilla en este apartado de su denuncia contra Calle Aguas.
Así fue el análisis de irregularidades detectadas por la defensa de Sneyder Pinilla
De acuerdo con el informe de los investigadores privados de la defensa de Pinilla, como se pudo apreciar en el documento referido, se identificaron diversas anomalías técnicas y legales en la obtención y el tratamiento de los datos. “Se evidencia una impresión de pantalla de una entidad financiera, Cifin, que no puede entregar movimientos bancarios ni información reservada sin orden judicial”, destacó y agregó que el acceso a datos reservados sin controles legales constituye violación de datos personales y acceso abusivo a sistema informático.
En su extensa argumentación, Sneyder Pinilla también indicó que las consultas efectuadas abarcaban los años 2023, 2024 y 2025, lo que en su argumentación representaría una extralimitación ilegal de funciones y el ocultamiento doloso del usuario responsable del acceso. Según el informe que pudo conocer Infobae Colombia, la información provenía de sistemas privados a los que solo se puede acceder bajo orden de juez de control de garantías, sin que existan autorizaciones verificadas en los documentos revisados por su equipo defensivo.
“Las entidades financieras NO pueden entregar movimientos bancarios ni información reservada sin orden judicial. Como se evidencia en la siguiente impresión de pantalla, la cual no es información de fuentes de información pública o abierta lo cual es ilegal y acceder a datos financieros reservados es ilegal y puede constituirse como violación de datos personales, abuso de función, acceso abusivo a sistema informático, revelación de secreto, suplantación, delitos contra la intimidad”, remarcó el exsubdirector de la Ungrd frente a estas consultas.
Pinilla denunció una campaña digital de presión y desprestigio en redes sociales
Además de la difusión de estos informes en medios, el exsubdirector de la Unidad de Gestión del Riesgo señaló sobre la aparición de una campaña digital coordinada en la red social X. “Se identificó la aparición súbita y masiva de mensajes, difundidos por cuentas con características de operación coordinada y anónima, con la finalidad de desacreditarme, presionarme y deslegitimarme como testigo clave”, sostuvo. Entre las publicaciones se destacaba el hashtag #SneyderPinillaMiente, utilizado por cuentas de alta actividad y seguidores.
En ese orden de ideas, el exfuncionario de la administración del presidente Gustavo Petro recopiló ejemplos de mensajes que afirmaban que la defensa había demostrado supuestas alteraciones de secuencias temporales e inexistencia de coincidencias, así como otros que señalaban que las pruebas técnicas contradecían su testimonio. La a alta densidad de publicaciones y la repetición de mensajes idénticos evidenciaban, a su juicio, una “sincronización no orgánica” y una estructura común para desacreditarlo en sus revelaciones sobre el megacaso.
Sneyder Pinilla denunció campaña de desprestigio en redes sociales
Según Sneyder Pinilla en su denuncia, se registró una campaña de desprestigio en redes sociales a su testimonio, con la etiqueta #SneyderPinillaMiente, que estaría coordinada para ser en consecuencia desacreditado – crédito suministrada a Infobae Colombia
El análisis técnico independiente determinó que se produjo “una ráfaga de actividad concentrada durante 64 minutos el 24 de noviembre de 2025, con participación reiterada de las mismas cuentas: mismas fechas, comentarios repetitivos, estructura centralizada con nodos dominantes, comportamiento coordinado no orgánico”. Para Pinilla, esto es prueba de una red coordinada destinada a desacreditarlo y crear presión pública sobre su caso, teniendo en cuenta que con su confesión ha incriminado a exmiembros del Gobierno.
La denuncia también incluyó la referencia a un posible “cartel de influenciadores”, mencionado por el hoy representante electo a la Cámara Daniel Briceño y respaldado por la actividad de ciertas cuentas que participan en campañas digitales pagas para influir en la opinión pública y atacar testigos relevantes. “Una decena de cuentas, algunas muy grandes están al unísono hoy moviendo el numeral #SneyderPinillaMiente. Esas campañas no se activan solas, eso es con billete. ¿Quién paga esas campañas?”, dijo Carlos Carrillo, actual director de la Ungrd.
Según la investigación, este tipo de campañas utiliza estrategias de amplificación no orgánica, como repeticiones, hashtags y mensajes con un libreto común, por lo que Pinilla afirmó que “la campaña afecta gravemente mis derechos y compromete la correcta administración de justicia al debilitar la integridad de la prueba testimonial”. Además de que destacó que, en ese orden de ideas, “las calumnias difundidas consisten en imputaciones delictivas falsas, dirigidas a desacreditar vilmente mi testimonio ante las autoridades judiciales”.
El urgente llamado de Sneyder Pinilla a la Fiscalía para tomar medidas en su caso
Por último, Pinilla recalcó que “la administración de justicia depende de la integridad y libertad de los testigos para declarar sin presiones“, por lo que precisó en sus afirmaciones que ”cualquier actuación que busque influir o intimidar a un testigo constituye una forma de obstrucción judicial, incluso si se simula como opinión pública”. Y expresó que el ataque digital y mediático en su contra “ocurre de inmediato” tras información favorable a la defensa, lo que refuerza “la hipótesis de una acción dirigida y no espontánea” sobre el particular.
En su cierre, el exfuncionario exigió a la Fiscalía General de la Nación que actúe de inmediato para investigar el uso de tecnología institucional, la coordinación digital y la existencia de posibles delitos adicionales relacionados con amenazas, injuria y obstrucción a la justicia. Al punto que pidió garantías para la protección de los testigos, la identificación de responsables y el restablecimiento del equilibrio procesal, pues este procedimiento, en su opinión, afecta la integridad de la justicia en Colombia y demanda una respuesta eficaz de las autoridades. Con Infobae
