La cadena de droguerías Cruz Verde anunció este domingo 12 de abril que, a partir del próximo 1 de octubre, suspenderá el suministro de medicamentos y productos incluidos en el Plan de Beneficios en Salud (PBS) a los afiliados de la EPS Sanitas. Esta medida drástica responde a una deuda millonaria acumulada por la entidad prestadora de salud, la cual ha superado los límites financieros soportables por el proveedor, imposibilitando la adquisición de nuevos suministros para los pacientes.
Un conflicto financiero que afecta al paciente
Según el comunicado emitido por Cruz Verde, tras meses de negociaciones y de alertar sobre la situación, no se ha logrado un acuerdo de pago con la EPS. La deuda, que asciende a cifras críticas, ha generado un desabastecimiento en ciertos insumos, ya que los laboratorios han restringido el crédito a la cadena de droguerías. La empresa enfatizó que la decisión se toma para evitar una parálisis total de sus operaciones y garantizar la sostenibilidad del servicio para otros convenios.
¿Qué pasará con los usuarios?
A partir de la fecha límite, los miles de afiliados de Sanitas que dependen de Cruz Verde para recibir sus fórmulas médicas (medicamentos para la presión, diabetes y otras patologías comunes dentro del PBS) deberán dirigirse a los nuevos puntos que la EPS designe. Es importante aclarar que:
La respuesta de Sanitas
Ante el anuncio, se espera un pronunciamiento oficial por parte de las directivas de Sanitas y de la Superintendencia de Salud. El foco de la controversia recae en el flujo de recursos desde el Gobierno Nacional hacia las EPS, un tema que ha generado un intenso debate sobre la estabilidad del sistema sanitario en el país. Por ahora, los usuarios enfrentan la incertidumbre de un cambio en la logística de entrega de sus tratamientos esenciales en menos de seis meses. Con RSF
