Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, afirmó que la entidad transfirió al Gobierno colombiano utilidades superiores a las de cualquier otra empresa pública, incluidas Ecopetrol, durante el último año fiscal.
Esta generación excepcional de ingresos se explicó por la elevada rentabilidad obtenida en las inversiones internacionales del banco, un resultado que, según Villar, respalda la gestión del emisor en medio de las críticas sobre política monetaria y reduce la presión por transferencias fiscales adicionales.
En su intervención durante el Congreso de Asofondos, Villar enfatizó que “el Banco de la República le dio al gobierno lo que correspondía de unas utilidades que increíblemente fueron mayores que la de cualquier otra empresa pública del gobierno. Terminó el Banco de la República dándole más utilidades al gobierno de lo que le dio Ecopetrol”, recalcó el gerente al medio organizador.
El énfasis del Gobierno en privilegiar una economía productiva por encima de enfoques especulativos sirvió de contexto, ya que las transferencias derivaron de resultados efectivos y no de operaciones financieras de corto plazo.
La utilidad remitida por el Banco de la República al Gobierno no solo superó las de Ecopetrol, sino que también sobresalió respecto de todas las empresas públicas del país. Villar detalló que “esto son utilidades reales que les dimos porque obtuvimos una rentabilidad muy alta con inversiones de portafolio del banco en el exterior”.
Este resultado, sostuvo, permitió al Ejecutivo atender obligaciones significativas relacionadas con la reposición de capital del emisor, en un escenario de comprometidos pagos estatales.
Según Villar, el manejo financiero de la entidad fue clave para asegurar estos beneficios. Señaló con precisión que “la rentabilidad de las reservas, unida a otros factores de manejo del Banco de la República, [permitió cubrir] pagos muy grandes que tenía que hacer el gobierno para reponer el capital que perdía el Banco de la República”.
Ante el debate por la política monetaria y los cuestionamientos sobre la independencia del banco, Villar defendió los resultados financieros como un argumento central para disipar dudas sobre la gestión. Aseguró sentirse “muy tranquilo y muy satisfecho de haber podido entregar esas utilidades y de que no se usara en este momento un argumento adicional”.
Villar subrayó que la entidad evitó cualquier escenario en el que el Gobierno hubiese tenido que realizar transferencias fiscales extraordinarias hacia el banco, enfatizando: “Que el gobierno tuviera que pasarle plata al Banco de la República o que no le estuviera dando lo suficiente. No”.
Finalmente, el gerente concluyó que este desempeño “ha beneficiado al gobierno de manera importante y creo que desde el punto de vista del banco ha sido un activo para por lo menos no tener excusas para criticar al banco por factores adicionales a los que lo está siendo criticado”.
El mensaje de Villar en Asofondos pone en relieve la relevancia de la gestión de reservas internacionales y la disciplina financiera del Banco de la República, cuya rentabilidad permitió transferencias sin precedentes al fisco colombiano, superando por primera vez los aportes de Ecopetrol y de cualquier otra empresa pública en el mismo período.
Leonardo Villar, también volvió a justificar el reciente aumento de la tasa de interés al 11,25% en abril, en medio de tensiones institucionales por la salida simbólica del ministro de Hacienda de la junta directiva.
Villar argumentó que la decisión respondió a un freno inesperado en la desaceleración de la inflación, que había caído del 13,4% al 5,2% entre 2023 y 2024, pero se estancó en 2025 y terminó ese año en 5,1%, lo que alteró las proyecciones oficiales.
El gerente advirtió que las expectativas inflacionarias para 2026 aumentaron a partir del alza del salario mínimo y las presiones fiscales, existiendo proyecciones superiores al 7% entre los agentes del mercado, según detalló durante el encuentro de Asofondos.
El gerente del Banco de la República explicó que el estancamiento de los precios obedece a un deterioro fiscal: el déficit primario subió a 3,5% del PIB, alentando la demanda interna y nuevas presiones inflacionarias.
Como consecuencia, el Banco de la República revirtió la tendencia bajista y retomó los incrementos de tasas de interés para sostener la confianza y contener la inflación, indicó Villar.
Durante su exposición, el funcionario también informó que la prima de riesgo país se elevó, lo que impactó los costos de la deuda pública y acentuó la vulnerabilidad fiscal debido al uso creciente de financiamiento a corto plazo.
El gerente descartó que alcanzar la meta de inflación del 3% implique necesariamente una recesión, al recordar antecedentes de crecimiento económico con estabilidad de precios en Colombia.
Pese a que en 2025 la economía reportó mayor crecimiento, aumento del empleo y reducción de la pobreza, persiste la incertidumbre sobre la sostenibilidad de ese desempeño, acompañado de la expansión del déficit comercial.
En 2025, el Banco de la República alcanzó utilidades históricas por 13,8 billones de pesos, superando a Ecopetrol como principal fuente de ingresos para el Gobierno colombiano. Con Infobae
