En la recta final de la campaña presidencial en Colombia, el candidato Roy Barreras advirtió que el país podría encaminarse hacia una segunda vuelta entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, escenario que, según afirmó, podría derivar en una profunda crisis de gobernabilidad y en una fractura política nacional.
Las declaraciones fueron entregadas durante una entrevista en el programa Recap de Blu Radio, donde el aspirante analizó el panorama electoral, el papel del centro político y el comportamiento de los votantes indecisos.
“Habrá segunda vuelta”: la advertencia de Barreras
Durante la transmisión, Roy Barreras aseguró que considera inevitable una segunda vuelta presidencial, descartando la posibilidad de una definición en primera vuelta. Según su análisis, la disputa final se perfilaría entre De la Espriella y Cepeda, dos figuras que representan polos opuestos del espectro político. El candidato sostuvo que este enfrentamiento incrementa el riesgo de un país “roto” y un gobierno inviable, marcado por una oposición feroz y la dificultad para aprobar reformas.
“La decisión de los colombianos será entre dos polos completamente distintos, completamente opuestos, lo que parece condenar al país a una fractura, una ruptura, a un gobierno, cualquiera de los dos que ganase, con una oposición feroz del otro lado. Y eso es un gobierno inviable que hace que el país no funcione. Un país roto no funciona”, afirmó Barreras al medio radial.
Preocupaciones del centro político y el voto indeciso
En su intervención, el candidato hizo énfasis en el peso del centro político y en la porción del electorado que permanece indeciso. “Tres millones de colombianos, según las encuestas, son indecisos, no quieren extremos, no están contentos y en la segunda vuelta contestan que no votarían”, subrayó.
Barreras identificó las principales dudas de este sector:
La posibilidad de una asamblea constituyente sin límites claros.
La ausencia de un marco jurídico para el proceso de “paz total”.
La falta de propuestas concretas para la crisis en salud.
El manejo de la deuda pública.
Consideró que la campaña progresista deberá despejar estas inquietudes si busca atraer el apoyo del centro y evitar una abstención significativa.
Riesgo de polarización y advertencia institucional
Roy Barreras expresó su preocupación por una posible radicalización en ambos extremos políticos. Defendió la importancia de preservar instituciones como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y alertó sobre los riesgos de entregar el control total a un solo sector. “No se puede entregar la totalidad del poder a un solo sector político, porque eso implica una autocracia”, puntualizó.
El candidato también dirigió críticas directas a Abelardo de la Espriella, describiendo su candidatura como representante de sectores históricos relacionados con la “parapolítica” y el despojo de tierras. En referencia a Iván Cepeda, señaló la necesidad de que su campaña se abra al diálogo y a la construcción de consensos para evitar el aislamiento de los sectores moderados.
El papel del centro y el llamado al diálogo
De acuerdo con Barreras, el centro político será determinante en la segunda vuelta, pese a no presentar un candidato propio. Estimó que hay cerca de tres millones de votos en disputa, suficientes para inclinar la balanza en favor de una propuesta incluyente y dialogante. “Bastaría con que un millón de esos tres millones nos acompañe en una fórmula progresista si encuentran allí nivel de confianza”, apuntó.
El candidato insistió en que la campaña que logre articular un mensaje de apertura y confianza hacia el centro tendrá mayores posibilidades de consolidar una mayoría capaz de gobernar y evitar una crisis institucional.
Permanencia en la contienda y perspectivas tras la primera vuelta
Roy Barreras explicó que su decisión de mantenerse en la contienda responde a obligaciones legales y a la responsabilidad de representar a quienes votaron por su partido. Aclaró que su postura no cambiaría si la segunda vuelta la disputara Paloma Valencia en vez de De la Espriella, ya que identifica ambas candidaturas con una visión contraria a la JEP y al acuerdo de paz.
El aspirante concluyó su análisis advirtiendo que, si no se logran acuerdos amplios en torno a la institucionalidad y la inclusión de diversos sectores, el país enfrentará el riesgo de un gobierno débil y una sociedad dividida, incapaz de resolver los principales desafíos nacionales. Con Infobae
