La Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, invitó a los candidatos presidenciales, al Presidente de la República, a las altas autoridades del Estado y a los líderes políticos y de opinión a desincentivar cualquier forma de violencia o estigmatización y a evitar afirmaciones sobre posibles fraudes electorales sin sustento probatorio suficiente
Igualmente los exhortó a promover mensajes públicos orientados al respeto de la diferencia, la convivencia pacífica y la confianza en las instituciones democráticas, así como a tramitar las controversias e inquietudes relacionadas con el proceso electoral a través de los mecanismos institucionales establecidos.
El pronunciamiento lo hizo tras salir en «defensa» de las movilizaciones y protestas sociales en el marco del proceso electoral que concluye este fin de semana con la segunda vuelta electoral en la cual se definirá la jefatura del Estado entre los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Al respecto, en un comunicado, la Defensora del Pueblo advierte que en los últimos días, el país ha observado un incremento de las manifestaciones y movilizaciones sociales relacionadas con el proceso electoral. «Estas expresiones, afirma, constituyen formas legítimas de participación ciudadana y ejercicio de los derechos a la libertad de expresión, reunión y protesta pacífica reconocidos por la Constitución Política y los instrumentos internacionales de derechos humanos. Por sí mismas, no representan una amenaza para la seguridad ni para la democracia», puntualiza.
Reseña que entre el 1 de enero y el 11 de junio la entidad le hizo seguimiento a 161 eventos de manifestación y movilización social relacionadas con el proceso electoral en Bogotá y 71 municipios de 26 departamentos del país.
Añade que el 64% de dichas expresiones se desarrollaron de manera completamente pacífica. En el 36% restante se registraron situaciones que habrían afectado el derecho a la circulación, así como infraestructura pública o privada y, en algunos casos puntuales, se reportaron afectaciones a la integridad física de varias personas.
La Defensoría justifica estas manifestaciones. Subraya que responden a múltiples factores, entre ellos, expectativas sociales y políticas acumuladas; una campaña electoral marcada por discursos estigmatizantes, actos de difamación, expresiones discriminatorias y violencia digital; así como afirmaciones públicas sobre posible fraude electoral que hasta el momento no han estado respaldados por evidencia sólida.
Por ello invita a los aspirantes presidenciales, al jefe del Estado, a las altas autoridades del Estado y a los líderes políticos y de opinión a promover mensajes públicos orientados al respeto de la diferencia, la convivencia pacífica y la confianza en las instituciones democráticas; a desincentivar cualquier forma de violencia o estigmatización; a evitar afirmaciones sobre posibles fraudes electorales sin sustento probatorio suficiente; y a tramitar las controversias e inquietudes relacionadas con el proceso electoral a través de los mecanismos institucionales establecidos.
Y concluye que continuará ejerciendo todas sus funciones en favor de un proceso democrático libre y en paz para nuestro país, que esté basado en el pleno respeto de los derechos humanos de todas las personas que participan en el mismo. Con RSF
