Las expectativas de decenas de organizaciones campesinas del Cesar frente a la continuidad de la reforma agraria sufrieron un nuevo revés tras una reunión sostenida en Bogotá con directivos de la Agencia Nacional de Tierras (ANT). Según los voceros de las asociaciones, el mensaje recibido fue que la entidad concentrará los esfuerzos que restan del actual Gobierno nacional en formalizar y legalizar los predios ya adquiridos, dejando en suspenso nuevas compras de tierras.
La comisión viajó a la capital del país con el propósito de conocer el futuro del programa de adquisición de predios y obtener claridad sobre la disponibilidad de recursos. Sin embargo, el balance que entregaron al regresar al departamento fue de preocupación e incertidumbre.
Ronald Nieves, vocero de varias organizaciones campesinas, explicó que durante el encuentro consultaron directamente si la ANT tenía presupuesto para continuar comprando tierras en el Cesar y otros territorios del país.
«Lo que entendimos es que ya no hay recursos para nuevas adquisiciones. La prioridad será organizar jurídicamente los predios que ya fueron entregados, por lo que creemos que durante el tiempo que resta de este gobierno no habrá más compras de tierras», afirmó.
El dirigente recordó que en el Cesar no se registran adquisiciones de predios por parte de la Agencia desde hace más de un año, situación que, según indicó, había generado preocupación entre las comunidades rurales que esperan acceder a tierra para desarrollar proyectos productivos.
Nieves señaló que durante los últimos meses las organizaciones participaron en reuniones técnicas, mesas de diálogo y movilizaciones pacíficas con la expectativa de que se reactivara el programa de compras, pero considera que la respuesta recibida en Bogotá confirma que ese proceso quedó detenido.
Ante este panorama, las asociaciones campesinas centran ahora sus expectativas en el próximo gobierno nacional, al que solicitarán fortalecer financieramente la Agencia Nacional de Tierras y retomar la adquisición de predios como uno de los principales instrumentos para avanzar en la reforma agraria.
Los líderes también insistieron en la necesidad de que exista una comunicación más clara con las comunidades rurales sobre el estado de los programas de acceso a la tierra, con el fin de evitar incertidumbre y expectativas que posteriormente no puedan cumplirse.
