Gabriela Muñoz Olaya, militante del Pacto Histórico, reapareció junto al expresidente Gustavo Petro en una reunión del partido y respondió a las versiones que circularon en redes con una defensa cerrada de su papel político: negó “romances secretos” y “conspiraciones”, afirmó que su vínculo con el exmandatario es “político y profesional” y sostuvo que las críticas buscan desacreditarla como mujer y como joven.
La exposición pública de Muñoz Olaya se produjo en un encuentro partidario con directivos y toda la bancada, después de que se difundieran imágenes en las que aparece hablándole al oído a Petro. Esa escena reactivó las sospechas por su cercanía con el exmandatario y por el escándalo que la vincula con un contrato en la Aerocivil.
Desde su cuenta de X, la dirigente juvenil pidió que no se “tergiverse” su presencia al lado de Petro y ubicó el episodio en un terreno político. “Aquí no hay romances secretos ni conspiraciones. Hay trabajo político, diálogo y compromiso con el país”, escribió.
Muñoz Olaya rechazó los rumores surgidos tras su aparición junto a Petro y definió su relación con el expresidente como basada en tareas políticas y profesionales. Advirtió que la polémica encierra una narrativa misógina que intenta reducir su trabajo a una relación sentimental inexistente.
En su mensaje, la militante presentó su cercanía con Petro como parte de una tarea de organización y comunicación dentro del espacio político. Agradeció al exmandatario por “escuchar las voces de las juventudes” y permitirle aportar, “junto con profesionales”, a la construcción de estrategias comunicativas.
Describió esa tarea como orientada a “defender la verdad, la Constitución y los derechos conquistados”. Así, respondió tanto a los rumores sobre su presencia en la reunión como a las interpretaciones sobre su lugar dentro del entorno político de Petro.
El núcleo de su descargo se dirigió contra la lectura personal de su vínculo con el expresidente. “Como mujer, rechazo profundamente la narrativa misógina que pretende reducir mi trabajo a una supuesta relación sentimental que jamás ha existido”, afirmó.
Sostuvo que esa reacción responde a “la vieja estrategia de negar nuestra capacidad, desacreditar nuestra voz y convertir cualquier cercanía política en un escándalo”. Con esto, desplazó la discusión hacia una denuncia más amplia sobre el trato que, según ella, reciben las mujeres en la actividad pública.
Muñoz Olaya también enfrentó a los medios y a usuarios que replicaron las imágenes de la reunión. “Mientras algunos medios desinforman, destruyen reputaciones e inventan historias, miles de jóvenes utilizamos las redes para mostrar las realidades que pretenden ocultar”, escribió.
Esa acusación estuvo acompañada de una convocatoria política y comunicacional. Señaló que la respuesta debe ser “organizarnos, comunicar con responsabilidad y evitar que Colombia retroceda en oportunidades, libertades y derechos”.
La dirigente cerró su pronunciamiento con otra definición sobre el lugar que, a su juicio, ocupan las jóvenes y las mujeres en la militancia. “Las juventudes y las mujeres no estamos para adornar fotografías ni guardar silencio. Estamos para participar, comunicar, defender nuestros derechos y ayudar a construir el país que merecemos”.
Polémica de Gabriela Muñoz
El escándalo se vincula directamente con denuncias formuladas por Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, quien mencionó supuestas irregularidades y tráfico de influencias en la Aeronáutica Civil, afirmando que Muñoz habría tenido incidencia en decisiones de la entidad. Muñoz ha negado haber realizado nombramientos o tomado decisiones directivas y anunció acciones legales para defender su nombre.
Por otro lado, surgieron cuestionamientos sobre el esquema de seguridad asignado a Muñoz. Mientras ella afirma que la protección fue solicitada por la Fiscalía debido a amenazas recibidas, versiones oficiales indican que la Fiscalía pidió evaluar el nivel de riesgo, pero no solicitó directamente la protección. El esquema de seguridad se le habría otorgado por su condición de activista política, no por el nivel de riesgo determinado.
Gustavo Petro ha defendido públicamente a Muñoz, calificando los señalamientos como calumnias y reiterando que la relación con ella es de carácter político y profesional. Con Infobae
