El presidente de la República Abelardo de la Espriella calificó de “pequeña minoría” a los sectores que impulsaron la jornada de protestas del miércoles 14 de octubre y aseguró que 62.000 personas participaron en las marchas convocadas por la oposición en todo el país, una cifra que, según el mandatario, confirma el carácter reducido de los críticos a su gestión.
En uno de los apartes de su pronunciamiento, con el que entregó un balance de las movilizaciones junto al ministro de Defensa, el general (r) Jorge Mora, el jefe de Estado hizo énfasis en cómo, a su juicio, la convocatoria hecha -incluso- por su antecesor, el exmandatario Gustavo Petro, no tuvo éxito y se trató de una reducida expresión ciudadana.
“La mayor afluencia fue, hoy, de 62.000 personas, esa es la realidad. Y este número nos da cuenta de algo básico, sencillo, elemental: es una pequeña minoría la que quiere parar a Colombia”, precisó el jefe de Estado en un video en el que entregó el balance en materia de seguridad de las movilizaciones y precisó cómo fue el accionar de la fuerza pública.
La movilización se efectuó a 68 días de que el presidente iniciara su administración y se catalogó como el primer gran pulso en las calles. No obstante, según De la Espriella, el alcance de la misma no le genera preocupación, pues son más los que quieren pasar la página de lo que fue el anterior Gobierno, como pudo verse en las principales ciudades del país.
De la Espriella defendió la protesta pacífica, pero advirtió contra la violencia
En su pronunciamiento, el primer mandatario reiteró que el 98% de las concentraciones se adelantaron sin incidentes y sostuvo que ese es el escenario que su Gobierno está dispuesto a respetar. “Si así lo hacen, bien pueden hacerlo todos los días; el Gobierno no tiene problema con la marcha pacífica”, destacó De la Espriella, en respuesta a sus contradictores.
Según él, la protesta que “no interrumpe la vida y la tranquilidad de los ciudadanos que sí quieren que el país avance hacia adelante” no tendrá oposición de su parte. Aunque insistió en que la protección de la protesta es una directriz que rige desde el inicio de su gestión, en una mención al Decreto 1525 de 2026, con el que reglamentó la protesta social en Colombia.
En lo que respecta a los episodios de violencia, refirió que hubo casos en los que, según su reporte, los manifestantes se apartaron del carácter pacífico de la jornada. La Undmo intervino en seis ocasiones: dos de ellas en Bogotá, dos en Ibagué y una en Popayán y Medellín respectivamente, en las que fue necesario controlar los actos vandálicos.
“Pequeñas revueltas; tan pronto llegaba el Esmad se perdían todos. Cuando sienten la contundencia del Estado saben que los vamos a enfrentar con determinación”, enfatizó el jefe de Estado, que insistió en que “las marchas pacíficas siempre serán bienvenidas, pero habrá cero tolerancia contra el terrorismo urbano, contra el caos y la violencia”.
El presidente detalló además episodios puntuales de vandalismo que atribuyó a los grupos minoritarios a los que dirigió sus críticas. “Atacar estaciones en Transmilenio y vandalizar un bus” del sistema de transporte bogotano fueron las acciones que mencionó de manera explícita, aunque no precisó capturas asociadas a esos hechos en la capital.
Las críticas de De la Espriella a los sectores que promovieron los disturbios estuvieron acompañadas del respaldo al contenido del Decreto 1525, que modificó el Decreto 003 de 2021 y endureció los criterios para clasificar como violentas conductas como el lanzamiento de objetos, los daños a infraestructura y la retención no voluntaria de personas.
Con ese marco como respaldo, el presidente defendió el derecho de los ciudadanos que no participaron de las marchas. “Porque tan legítimo es el derecho a manifestarse como el derecho de millones de colombianos a trabajar, movilizarse libremente y vivir en tranquilidad”, expresó De la Espriella en este apartado, con las que matizó las movilizaciones. Con Infobae
