«Mi historia continúa con independencia política y con identidad propia”, advirtió la exsenadora María Fernanda Cabal tras anunciar su renuncia al partido Centro Democrático, que atribuyó a que la colectividad no le respondió a su petición de «escisión» que formuló y que «buscaba una salida institucional, respetuosa y democrática que permitiera tramitar nuestras diferencias doctrinales y construir un proyecto político distinto”.
“El no acuse de recibo es también una respuesta. Me desconsuela, pero también está diciendo que hay mucho desdén frente a la discusión abierta, no solo de esa transformación en su plataforma doctrinaria”, señaló María Fernanda Cabal.
«Cierro esta etapa con gratitud por la historia compartida y con mis convicciones intactas. Mi compromiso con Colombia continúa», precisó, advirtiendo que era necesario tomar una decisión debido a diferencias de fondo.
Previamente en una columna que escribió en Semana titulada «Sin complejos», Cabal advirtió que durante 15 años defendió la seguridad democrática, la libertad, la autoridad legítima, la propiedad privada, la iniciativa empresarial, la familia y el Estado de derecho, «convencida de que esos principios constituían la identidad doctrinal del partido».
Sin embargo, agregó, durante las recientes deliberaciones en Medellín, en las que se afirmó que el Centro Democrático no debía reconocerse como un partido de derecha, comprendí que el debate había dejado de ser semántico para convertirse en una cuestión de identidad. Y un partido que deja de saber qué es termina sin saber qué debe defender.
Subrayó que «no hay partido que pueda sobrevivir cuando renuncia a las ideas que le dieron origen. Y no hay dirigente que deba sacrificar sus convicciones para conservar una militancia».
«No solicité la escisión por diferencias personales ni por falta de gratitud. Mi reconocimiento hacia el expresidente Álvaro Uribe Vélez permanece intacto. Colombia siempre tendrá una deuda con quien devolvió la autoridad del Estado y la esperanza a millones de ciudadanos.
